El gobierno chino aprobó hoy un plan de rescate por unos 570 mil millones de dólares para estimular su economía e impulsar su demanda interna, con vistas a la actual crisis financiera global.
El estímulo económico se aplicará entre 2009 y 2010 dividido en 10 programas sociales, de los que destacan los destinados la vivienda para personas con bajos ingresos, al impulso de las infraestructuras en las zonas rurales del país, la red nacional de transportes, la protección del medio ambiente y la innovación técnica. En particular se destina un paquete a la reconstrucción de zonas devastadas por desastres naturales.
Las medidas también incluyen una reforma integral de los impuestos sobre el valor agregado y una rebaja de las restricciones crediticias y de financiación.
Los chinos comprendieron que las medidas de ayuda no podían esperar más debido a la situación de la economía mundial y a la más que previsible disminución de sus exportaciones en el próximo año.
La medida china ha tenido un impacto muy positivo en casi todas las plazas bursátiles excepto en un IBEX lastrado por la banca y la ampliación del BSCH, al presentar un plan orientado al crecimiento y el estímulo de la demanda interna, que ha sido toda una alegría para el sectorial de materias primas, donde han destacado las fuertes subidas del cobre, el niquel, el zinc, el aluminio o el petroleo.
Escrito por zanalyst on November 10, 2008
