Los seguros más habituales que nos podemos encontrar al contratar una hipoteca son los siguientes:
- Seguro de Continente frente a incendios: Es obligatorio por ley la contratación de este Seguro, así como mantenerlo a lo largo de la vida de la hipoteca. Se contrata por el valor de tasación de la vivienda una vez descontado el valor del suelo. El primer beneficiario será la entidad donde se haya formalizado el préstamo.
- Seguro de contenido: Lo más conveniente resulta un seguro multirriesgo del hogar, que proteja frente accidentes domésticos como entradas de agua, robos, daños a terceros, etc.
- Seguro de Vida: Este seguro puede ser obligatorio o no en función de la entidad y cubre el capital pendiente a lo largo de la vida de la hipoteca. Su importancia radica en que en caso de fallecimiento los herederos no sufrirían responsabilidades por la deuda pendiente ya que quedaría automáticamente amortizada.
- Seguro de desempleo: Este seguro no suele ser obligatorio y cubre el pago de las cuotas durante un plazo, habitualmente de entre 6 y 12 meses, en caso de pérdida del empleo.
Ni que decir tiene que todos los seguros pueden ahorrarnos más de un problema, pero también es cierto que en muchas ocasiones las entidades financieras abusan de su posición y nos obligan a contratarlos con sus propias aseguradoras. A la hora de analizar los costes de una hipoteca deberíamos tener en cuenta no solo los tipos de interés y comisiones de apertura sino también los costes del seguro, que llegan a ser similares a los de la propia hipoteca.
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This post was written by zanalyst on February 19, 2010
