Se denominó corralito argentino a una restricción a la extracción de efectivo de entidades financieras impuesta en Diciembre de 2001 por el gobierno de Fernando de la Rua para evitar la salida de dinero del sistema bancario con el objetivo de evitar el colapso del sistema.
Desarrollo
La recesión más prolongada de la historia de Argentina se inició a mediados de 1998 bajo el mandato de Carlos Saúl Menem, que dejó un deficit fiscal de 7.350 millones de pesos a su sucesor Fernando de la Rua cuando accedió al poder el 24 de Octubre de 1999.
Las primeras medidas que tomó de la Rua al llegar al poder fue un mantenimiento del tipo de cambio estáticamente frente al dólar EEUU que perjudicó intensamente a la industria en general y en concreto al sector exportador.
En el año 2000 incrementó los impuestos a las clases medias y altas, lo que consiguió frenar los primeros síntomas de recuperación. Mientras tanto la deuda externa y el déficit fiscal seguían creciendo y se empezó a dudar de la capacidad del estado para asumir sus deudas e incluso de que entrase en suspensión de pagos.
En el año 2001 la situación empeoraba y comenzó la fuga de depósitos de las entidades financieras, el gobierno solicitó ayuda al FMI y a los bancos privados obteniendo 29.500 millones de dólares, pero la recesión y la fuga de capitales se intensificaba, con el añadido del malestar que causaron las condiciones impuestas por el FMI a cambio de la ayuda. Se sancionaron las leyes “Deficit Cero” e “intangibilidad de los depósitos“, está última prohibía canjear los depósitos por deuda pública u otros activos del Estado.
El segundo semestre de 2001 batió records de paro (18,3%), deuda pública (132.000 millones de dólares) y el riesgo país más alto de la historia (5.000 puntos básicos).
Prohibiciones para las entidades financieras y para el público
El 3 de Diciembre de 2001 se público el decreto 1570/2001 que establecía las siguientes prohibiciones.
Entidades Financieras
- No podrán realizar operaciones activas en pesos, ni intervenir el mercado de futuros u opciones de monedas extranjeras, ni arbitrar activos a plazo en pesos.
- No podrán ofrecer tasas de interés superiores por los depósitos en pesos respecto a las ofrecidas por los denominados en dolares EEUU.
- No podrán cobrar comisión alguna por la conversión de pesos para cualquier tipo de transacción por dólares EEUU.
Público
- Retiros superiores a 250 pesos o dolares EEUU
- Trasnsferencias al exterior excepto por motivos de comercio exterior.
Conecuencias
Ante la amenaza de un “crack bancario” se intentó evitar la fuga de depósitos, pero lo que realmente se consiguió fue ahogar cualquier tipo de movimiento económico, paralizando la liquidez, el comercio y el crédito. La tensión social ante las medidas estalló terminando con la destitución de De la Rua. Adolfo Rodríguez Saá asumió el papel de presidente declarando “default” la deuda pública argentina, lo que fue la mayor suspensión de pagos de un estado en la historia.
El 3 de enero de 2002 Eduardo Duhalde asumió el papel como presidente, fijó el cambio oficial del peso en 1,40 dolares EEUU, y tuvo lugar la “pesificación asimétrica”, por la que se devolvieron las deudas al exterior a un peso por dolar, pero los depósitos fueron reconocidos a 1,40 pesos por dolar, posteriormente se compensó la asimetría a los bancos con bonos.
pero hasta el 2 de Diciembre de 2002 no se liberaron los depósitos, medida que fue acompañada por controles cambiarios
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This post was written by zanalyst on October 22, 2008
